jueves, 14 de abril de 2011

No nos concentramos

Vine al CEC directamente cuando llegué de mi casa y me encontré a Santiago. Nuestro plan era terminar el artículo que ya es para mañana, sin embargo los dos estamos un poco distraídos.
Nos pusimos a jugar en Facebook y al abrir Hotmail, se activa el MSN así que eso no ayuda mucho.
Mínimo, los dos tenemos toda la iniciativa de terminar el artículo y por eso el documento de Word ya está abierto en nuestras computadoras.
Pero creo que él está peor que yo. Yo sólo tengo que hacer el artículo, agregar lo que mandó Edgar, y él tiene que poner tres entradas más en el blog.
Así que es concentración para el artículo y para el blog.
A mi me dio mucha risa verlo pensar qué poner aquí, que decidí entrar y presumirle que esta será mi entrada número 21.
¡Ánimo Santiago!
P.d. Yo escribí esto en 1 minuto y él escribió su entrada como en 20 minutos. =)

Recordando buenos tiempos

Hace rato estaba hablando con Raquel, mi amiga con la que compartía departamento cuando vivía en el D.F.
La extraño y mucho. Ella sigue viviendo allá y yo espero con ansias el momento en que me tenga que ir de regreso.
Nos la pasábamos muy bien. Siempre me dijeron que era raro vivir con otra persona pero la verdad es que es íncreible, no raro.
Claro, que te tienes que llevar bien con la persona si no, obviamente no sería bonito; se sentiría el ambiente de hostilidad.
Cuando platicaba con ella, estuvimos recordando todo lo que hacíamos: nuestras noches de película cuando ninguna salía, nuestras quesadillas, las salidas por tacos al pastor o comida china, las quejas a los vecinos, las compras al súper, las idas al cine, la comida que preparábamos y se nos quemaba.
Recordamos como hacíamos agua de avena, como nos dejábamos notas cuando alguna salía para que la otra no se preocupara o para avisar que llegaríamos tarde, como me equivocaba y compraba un Kg de queso en lugar de medio, como se desvelaba y se dormía con la computadora prendida en la cama, como llegaban nuestros amigos de repente, como nos la pasabamos tan bien, como nos extrañamos.
No para de decirme, cuando regreses esto, o aquello; cuando regreses fulanito vendrá a cocinarnos tal.
Ya quiero regresar. La verdad, es que nunca quise venir aquí, pero aquí estoy; aguantando.

martes, 12 de abril de 2011

Sin título

Un amigo me dijo una vez que cuando alguien moría o estaba al borde de la muerte y nosotros llorábamos era un acto muy egoísta de nuestra parte.
No estábamos pensando en el descanso pacífico de la persona ni por el bien de ella, estábamos pensando en nosotros mismos: en lo que sentíamos al saber que no lo veríamos de nuevo, en nuestros sufrimientos, nuestra tristeza, nuestra derrota.
Siempre pensando en uno mismo.
Yo sé que no estoy llorando por ser egoísta.
Ahora ya sé que estoy llorando porque quiero que ella sepa lo que es vivir y tal vez no podrá hacerlo.
Estoy llorando porque quiero que ella tenga una oportunidad de intentarlo.
Por favor, denle una oportunidad.

¿por qué llora la gente?

Los sentimientos de las personas son complejos y cambiantes. Alguien llora de felicidad al ver a su hijo o hija graduarse de la universidad. Otro llora de tristeza, al ver que su pequeño ya creció y es hora de que se vaya a vivir solo.
En mi caso, no sé por qué lloro. ¿Lloro porque la situación amerita llanto o porque no lloré en otras ocasiones y tengo las lágrimas acumuladas?
Esa es mi pregunta: ¿por qué lloro? La verdad, no sé la respuesta pero sé que estoy llorando y cualquiera que sea la razón... no me gusta.

lunes, 11 de abril de 2011

11:51 pm

Lllegué a mi casa apenas hace cinco minutos. Fuimos a cenar Crystal, Bolla (le dicen así por un papel que representó en una obra) y yo. Salimos del sushi como a las 10 y estábamos en la autopista, para ir a dejar a Crystal.
Cuando estabamos a 500 metros de la salida, a Crystal se le ocurrió decir: "estaría padre ir ahorita a Acapulco" y Bolla dijo: "órale, pero no se rajen". Las dos contestamos que no, no nos rajabamos.
Obviamente pensamos que era broma. ¿Quién iba a ir a las 10 y cacho de la noche a Acapulco?
Bolla se pasó la salida hacia Plan de Ayala, después se pasó la salida a CIVAC. Crystal y yo pensamos que tenía mucha gasolina y se iba a regresar en Tabachines.
Se pasó la entrada de Tabachines y nos decía que si queríamos ir a Acapulco ibamos a llegar a Acapulco.
Ya estaba cerca la salida de Av. Morelos y tampoco se salió ahí. Llegamos a Burgos y se pasó la salida de nuevo, lo mismo pasó con la salida a Las Brisas.
Cuando no se salió donde debía, Crystal y yo dijimos que si era en serio y ella dijo que tenía dinero para la gasolina y podíamos llegar a casa de una amiga suya.
Llegamos al Tec y las dos dijimos que ya, que mejor otro día, entonces Bolla se metió como si fuera al aeropuerto.
Pensamos que ya, se daría la vuelta e iríamos de regreso a Cuernavaca. Pero no... se siguió por Tezoyuca, otro pueblito, 11 Oxxos, muchas vacas. No sabíamos dónde estábamos y Bolla no paraba de reírse. Crystal y yo moríamos de miedo, fácil podíamos estar ya en Tijuana y nosotras ni en cuenta.
No sé hasta dónde llegamos pero como a las 11.15 ya dijimos que mejor lo dejábamos para otro día porque teníamos que ir a la escuela y al trabajo.
Por fin, ví autopista y civilización. Poco a poco fui reconociendo lugares (bueno, reconocí cuando ya estábamos de regreso en el Tec).
Cuando estábamos por Burgos, se volvió a meter ahí y fingió irse de regreso hacia Acapulco. ¡No, por favor!
Un poco antes de llegar al Polvorín, escuchamos ambulancias yendo hacia Burgos, cuando nos dimos cuenta ya estaban adelante de nosotros y todos los coches de adelante estaban parados y con las intermitentes encendidas: había un accidente (había llovido).
Avanzamos muy lento, pero vimos un coche totalmente volteado con todos los cristales rotos; estaba horrible.
Al final, pasamos el accidente y nos dirigimos a casa de Crystal. La dejamos y Bolla me vino a dejar a mi casa.
Me pregunto qué habría pasado si realmente hubieramos llegado hasta Acapulco; Bolla tenía toda la intención de ir hasta allá y reportarse mañana enferma.
Por lo pronto, me alegro de estar en casa.

7:52 pm

Estoy esperando a que pasen por mí para ir al sushi, como cada semana.
Recuerdo cuando no me gustaba el sushi, bueno, ni siquiera lo había probado y por eso decía y juraba que no me agradaba.
Cuando iba en tercero de prepa, lo afirmaba. Un día, unos amigos me dijeron que si les podía ayudar a estudiar matemáticas para el examen final. Me dijeron que cuánto me tenían que pagar o qué quería a cambio; la verdad es que no se me hacía algo pesado ayudar a estudiar, así que les dije que lo que quisieran.
Cuando llegaron a mi casa a estudiar, llevaban una charola de sushi; recuerdo que la ví e hice una mueca como de: "traen justamente lo que no me gusta". (creo que era el saber que es pescado crudo)
Al terminar de estudiar, me armé de valor y lo probé. Sí me gustó y puedo decir que gracias a ellos disfruto de este manjar.
Ahora, cada semana voy a cenar sushi con mis amigas y es una excelente oportunidad para disfrutar la comida y la compañía.

domingo, 10 de abril de 2011

tarde con mis sobrinos

Salí en la tarde con mis papás y mi hermana a visitar a una amiga de mi mamá. Después de la visita, fuimos a comer.
Cuando íbamos de regreso a la casa, mi hermano le llamó a mi papá; le dijo que estaba afuera de nuestra casa con sus hijos.
Me puse muy contenta, hacía como 2 meses que no veía a ninguno de mis dos sobrinos.
A la hora de llegar a casa, ví a mis sobrinos afuera de la puerta, mi papá se estacionó enfrente del portón; abrí la puerta y mi sobrino se metió al coche.
Carlos me dio un beso, otro, otro, otro y otro, me abrazó, me dijo que hace mucho que no me veía. Mi hermano dijo: ¡Órale, sí te extrañaba!
Atrás de él, estaba su hermana; ella también me saludó con un ¡hola, tía!, me dio un beso y se metió a la casa.
Me llevé de la mano a mi sobrino para adentro de la casa. Sus papás gritaron: "vamos a la tienda" y Carlos contestó: "No, yo me quedo con mi tía". Me reí y subí con él a mi cuarto. Después subió Valeria, mi sobrina.
Les hice cosquillas, jugué con ellos, me la pasé increíble.
Me encanta que vengan de visita. Carlos me dijo que me invitaría a su fiesta cuando cumpla seis años y Vale me dijo que mañana en la escuela irá disfrazada de princesa.
Después, Valeria se fue con mi papá y Carlos se quedó conmigo, jugando con mi iPod mientras yo leía en mi cama. Constantemente me preguntaba cómo jugar, qué hacer, qué botón picarle. Disfruto muchísimo su compañía.
Cuando se fueron, Carlos me gritó: ¡Adiós tía, te quiero mucho! me dio un beso y me dibujó una sonrisa.

viernes, 8 de abril de 2011

Emilia

Estoy preocupada. Fernanda, mi prima, tiene siete meses de embarazo.
El miércoles, acudió a su cita mensual y le dieron una noticia que nos ha entristecido a todos: a la bebé le detectaron comunicación interventricular, o mejor conocido como un soplo en el corazón además de arritmia cardiaca.
Todos le recomendaron ir a otro doctor y pedir una segunda opinión, así que ayer en la mañana acudió a otro doctor y le dijeron lo mismo. Además, el ritmo cardiaco de la bebé estaba en 73, cuando la normal es de 140.
Se puso a buscar doctores especialistas para ser atendida a partir de hoy; pero agregándole a la preocupación, le empezaron a dar dolores en el vientre, como contracciones, y se la tuvieron que llevar a la Ciudad de México de urgencia a las 10 de la noche.
El último doctor dijo que había varias opciones: controlar el ritmo cardiaco por lo que resta del embarazo o inducir el nacimiento. Al nacer de cualquiera de las dos maneras, se sabría el tamaño del soplo.
Dependiendo del tamaño, se sabrá si necesita cirugía, se cierra con el tiempo o requiere únicamente de medicamento.
Hoy en la mañana, me comuniqué con ella, me dijo que llegó al hospital a media noche y le hicieron un ultrasonido y le reafirmaron lo que ya sabía pero que como no había doctores disponibles tenía que regresar unas horas después de que hablamos.
Aún no hablo con ella y no tengo noticias, espero en el transcurso de la tarde enterarme de más.
Yo sólo espero que no se complique nada y podamos tener pronto a Emilia sana y salva en nuestros brazos.

miércoles, 6 de abril de 2011

b i p o l a r

Un momento es sólo eso. Un segundo de tiempo. No dura.
Un instante de felicidad, alegría, calma, paz.
Primero, una sonrisa se dibuja en mi rostro.
Disfruto el momento.
Después, una lágrima rueda por mi mejilla.
Nada que disfrutar.
Es una lágrima silenciosa, no grita, no llama la atención.
¿Por qué es más fácil tener una sonrisa en la cara?
¿Por qué me debo callar y sentir el nudo en la garganta mientras la lágrima cae?
¿Por qué no puedo gritar y expresar lo que siento al llorar?
¿Por qué cuido que nadie escuche mi sollozo?
¿Por qué me reprimo?
¿Será que realmente no quiero decir la razón de mi llanto?
¿Sabré que si hablo rodarán más lágrimas?
No sé si es autodefensa.
Sólo sé que que algún día este nudo será tan grande que no lo podré contener.
Sólo sé que que cuando llegue ese día gritaré.
Y eso será... verdadera paz.

un cafecito con Saara

Saara es un chica de Finlandia y vino de intercambio. Estuvo en Cuernava durante un año, estudiando, cuando estábamos en 3° de prepa.
La última vez que la ví, fue en junio de 2009, poco después de nuestra graduación.
El domingo, me mandó un mail en el que me decía que estaba en Cuernavaca y quería saludarme. Le pasé mi número de celular y le dije que me llamara cuando quisiera. El lunes me llamó y me dijo que si el martes podíamos vernos. El martes, a las 7pm en Starbucks de Teopanzolco.
Así que, ayer fui a verla. Me dio mucho gusto verla. Nos compramos nuestro respectivo café y salimos a la terraza a platicar.
Después de las típicas preguntas que le hice: ¿cómo has estado?, ¿qué has hecho?, ¿qué estás estudiando?, ¿qué haces ahora? era su turno de hacer preguntas.
Ella dijo ¿cómo has estado?, ¿qué has hecho?, ¿que mataron al jefe de un grupo de drogas por Plaza Cuernavaca?, ¿que colgaron a varias personas el año pasado?, ¿que aparecen personas cortadas en "cachitos"?, ¿Es cierto que mataron a siete personas en Burgos?, ¿De verdad ya no podré salir en la noche?
No sé lo que sentí en ese momento. ¿De verdad esto ya es lo único que sabían los extranjeros de los mexicanos?
Le contesté todo y le dije cómo han estado las cosas últimamente; me dijo que se fue justo a tiempo y que ella tendría miedo de vivir aquí.
Una parte del tiempo, tristemente, hablamos de cómo son las cosas en México y cómo son en Finlandia.
Al cabo de un rato, dejamos de hablar de eso y empezamos a hablar de otras cosas, de nosotras, de amig@s en comun, de todo lo que hablábamos cuando ella estaba aquí y violencia no era una palabra cotidiana en nuestro vocabulario.

lunes, 4 de abril de 2011

Los puntos suspensivos...¡Son 3!

Hoy amanecí con un dolor de cabeza terrible. Estaba mal y de malas. No quería ir a la escuela hoy pero seguramente me dirían mis papás que el fin de semana muy divertido y en cuanto es hora de ir a la escuela, me duele la cabeza.
El dolor se me quitó hasta las 4 pm. La verdad, no sé si se me quitó o simplemente se me olvidó; pero llegué a mi casa y, de repente... (tres puntos) regresó.
Obviamente, no le dije nada a mis papás. Si les digo, no me van a dejar ir al rato a cenar sushi con mis amigas. Y hace 2 semanas que no como, así que, ya es justo y necesario.

domingo, 3 de abril de 2011

un buen fin de semana

El viernes, me salí temprano de la escuela. Me fui en el camión de la 1.30, directito a mi casa.
La razón: iba de campamento. Se trataba de un curso para chavos que quisieran trabajar como consejeros en un campamento para niños, durante el verano.
Quedé de verme con unos amigos en donde era la cárcel a las 4.30 pm, llegamos todos y nos fuimos hacia Miacatlán, donde es el campamento.
Cuando llegamos, nos instalamos. Dejamos las maletas y fuimos a comer. Conocimos a los otros chavos que iban.
La comida, estuvo buenísima. Después empezamos con actividades de integración.
Lo primero que hicimos fue "La línea de la vida". Nos pusieron paliacates en los ojos, nos hicieron tomarnos de las manos. El punto era, recorrer cierto camino sin ver, sólo uno se guíaba por el sonido del aplauso que hacía un guía y el de hasta adelante tenía la responsabilidad de guiarnos sanos y salvos. Cabe mencionar que era ya de noche + ojos tapados + terreno rocoso + árboles + escaleras. Estuvo bueno.
Al terminar, nos dejaron tirados en el paso y ahora el asunto era: ir uno por uno.
Por un camino más largo.
Bueno, miedo TOTAL conmigo. Además de todo lo anterior, pensé: alacranes + yo con crocs + ya está haciendo frío + sin lentes ya estoy ciega.
Empecé a caminar... cuando sentía el piso no macizo, ponía las manos adelante, por cualquier cosa y es cuando caminaba más lento. Algunas veces me falló la técnica: me pegué en la cabeza con un tubo y me caí a una caldera. Pero seguía adelante, adolorida y con miedo.
Llegó una parte donde sentí el camino duro, pisé fuerte y se escuchaba cemento. Entonces me dije: "muy bien, esto va recto" seguí caminando y se me perdió el piso: me caí a la alberca.
No me podía quitar el paliacate y tenía que seguir, así que sí... crucé toda la alberca, salí y por fin había alguien diciendo: ¡felicidades!. Hacía frío, tenía todo mojado (mis únicos tennis también).
Después, cuando todo el grupo terminó hicimos el recorrido viendo. Eran fácil 15 metros de recorrido, pasaba abajo de las sillas, entre los árboles, a través de la alberca; pero a todos nosotros se nos hacía eterno y largo.
Después, nos fuimos todos a secar, a descansar un rato y a cenar. Nos dormimos como a las 3 am y a las 8 ya estaban otra vez, con el silbato para ir a desayunar.
El sábado estuvo larguísimo: escalamos un muro, hicimos tiro con arco, recorrimos un circuito militar, hicimos un rally, nadamos y en la noche, salimos a caminar hacia un panteón, ¡qué miedo!
Nunca había escalado un muro y lo mejor es que como seremos responsables en los campamentos, nos enseñaron todo lo que se necesita: nudos, cuerdas, aparatitos, cómo subir, bajar.
El domingo estuvo más tranquilo el día: sólo desayunamos, jugamos tranquilamente, hicimos algunas manualidades, caminamos.
Regresé a mi casa hoy, apenas a las 8 de la noche. La verdad, me la pasé increíble, regresé a mi casa con 4 moretones, 2 raspones y ropa sucia =)
Ojalá que cuando inicie la temporada de campamentos, me la pase tan bien como en este fin de semana.